viernes, 27 de septiembre de 2013

Niagara Falls II: las cataratas

No creo que haya mucho que decir sobre las cataratas del Niágara. Sinceramente, es lo más increíble que he visto en la vida, son gigantes. Cuando vas en el barco es como estar en una tormenta, o más bien un chubasco , y se forma un arco iris precioso. En las fotos la primera catarata es la estadounidense y la segunda la canadiense. En mi opinión la canadiense es la más bonita, no solo por ser la más grande sino también por ser la más natural. Os dejo con las fotos y el vídeo.












sábado, 21 de septiembre de 2013

Niagara Falls I: the town

Antes de nada deciros que voy a hacer tres posts distintos del Niágara porque hay demasiado que enseñar, así que ahí va el primero...
Antes de ir a las cataratas, fuimos al pueblo de Niágara. Todo eran pequeñas tiendas de planta baja pintadas en colores pastel. Era como un cuento, parecía de juguete. Incluso pudimos ver carruajes.
Lo que más me llamó la atención fue una tienda que vendía artículos de Navidad. Había de todo: desde los típicos cascanueces en forma de soldado (como el de el ballet El Cascanueces) hasta bolas personalizadas y gorros que se movían y cantaban (podéis verlo en el vídeo de abajo).







domingo, 8 de septiembre de 2013

'¿Qué se ve desde la torre más alta de Toronto? Torontontero'

Toronto es una ciudad que merece ser conocida. De hecho, creo que es la ciudad más impactante que he visto, incluso más que Londres. Aquí todo es a lo grande: grandes edificios al lado de grandes lagos sin fin rodeados de grandes parques. Es realmente chocante como se mezcla la gran ciudad en la naturaleza.
Llegamos bastante tarde, así que pudimos ver la CN Tower denoche, con todo Toronto iluminado. Además, vimos el campo de baseball y hasta se escuchaba el partido. Donde mejor lo vimos fue en el glass floor. Fue tan mítico, tan americano... Al salir, nos cruzamos con hinchas que llevaban la equipación, ¡sólo faltaba la mano de espuma!






sábado, 31 de agosto de 2013

La verdad, no sé muy bien cómo empezar este blog. Todo ha sido demasiado rápido. Cuando cogí el tren a Madrid estaba asustada, irse diez meses a Canadá no es ninguna tontería. Entré llorando y la azafata me preguntó qué me pasaba. A medida que pasaba el viaje, me iba poniendo nerviosa y el miedo y la angustia se convirtieron en un dolor de barriga igual que el que tienes antes de subir a una montaña rusa. Durante la estancia en Madrid, tuve un sentimiento de inestabilidad y vacío: no eres consciente de la situación y te preguntas qué estás haciendo, qué va a pasar... Pero con el vuelo París-Toronto cambió todo. Fue increíble, el avión era algo de otro mundo. Podías ver películas, series... Y hasta tenías una manta y una almohada esperándote en tu asiento. Aunque el momento clave es la llegada a América. Cuando monté el típico school bus amarillo fue como empezar un sueño. Todo era enorme, a lo grande. No parábamos de mirar a todas partes sin dejar de sorprendernos. Por si fuera poco, conocí a gente maravillosa. Y era solo el principio...