viernes, 27 de septiembre de 2013

Primer fin de semana, primer descubrimiento

El primer fin de semana que pasé con la familia no tuve tiempo de aburrirme, al contrario, incluso me resultó agobiante. Fuimos a una especie de macrocamping en medio del bosque al lado de un un lago. Era como de película: vi una marmota a medio metro (lo que me hizo muchísimas ilusión), hicieron un fuego y al caer la noche encendieron las guirnaldas de luces que decoraban las caravanas. Y como no (esto va por ti, Diego), había vasos rojos. Pero volviendo al título de este post, os preguntaréis a qué me refiero con ‘descubrimiento’. Pues me refiero a que me enteré de que mi host family solía tener una caravana allí, pero la vendieron el año pasado.
De todas formas, no todo fue tan perfecto. Nos encontramos con amigos de la familia, chicos de mi edad, y claro, yo era ‘the Spanish girl’, y todos me rodeaban diciéndome lo que les gustaba mi acento y… Bueno, cosas que no voy a decir jajajaja. ¡Ahí van las fotos!

PD: Os parecerá una estupidez pero… ¡También vi en el cielo un globo luminoso, como los del final de High School Musical!











Niágara Falls III: Clifton Hill

La verdad es que estos días me están pasando bastantes cosas, y me gustaría escribir sobre ello. Me explico: me apetece escribir reflexionando, contaros lo que siento y esas cosas que a la mayoría os darán igual. Así que voy a publicar bastante para acabar cuanto antes con las fotos y los trips y eso y empezar a escribir más de forma personal. ¡Espero que os guste!

Este es el último (y quizá el que más os guste) post sobre el Niágara. Junto a las cataratas, hay un... ¿barrio? No sé como llamarlo la verdad. Es como una mini-ciudad del entretenimiento y el ocio, donde puedes ver cosas americanas típicas de las películas. Hay casas del terror, salas de juegos donde compras los míticos tickets que luego canjeas por premios, un museo de los records Guinnes, un karaoke, museos de cera, una casa al revés, y hasta el típico sitio en el que te disfrazas de época y te sacan una foto en un decorado antiguo. Y lo mejor de todo: ¡un Build-A-Bear! Y sí, me refiero a la tienda en la que diseñas tu oso de peluche, desde el oso y la ropa, hasta la cantidad de relleno y la canción que quieres que cante. And guess what? ¡Puedes hacer tu oso de One Direction, e incluso que cante What makes you beautiful!





















Niagara Falls II: las cataratas

No creo que haya mucho que decir sobre las cataratas del Niágara. Sinceramente, es lo más increíble que he visto en la vida, son gigantes. Cuando vas en el barco es como estar en una tormenta, o más bien un chubasco , y se forma un arco iris precioso. En las fotos la primera catarata es la estadounidense y la segunda la canadiense. En mi opinión la canadiense es la más bonita, no solo por ser la más grande sino también por ser la más natural. Os dejo con las fotos y el vídeo.












sábado, 21 de septiembre de 2013

Niagara Falls I: the town

Antes de nada deciros que voy a hacer tres posts distintos del Niágara porque hay demasiado que enseñar, así que ahí va el primero...
Antes de ir a las cataratas, fuimos al pueblo de Niágara. Todo eran pequeñas tiendas de planta baja pintadas en colores pastel. Era como un cuento, parecía de juguete. Incluso pudimos ver carruajes.
Lo que más me llamó la atención fue una tienda que vendía artículos de Navidad. Había de todo: desde los típicos cascanueces en forma de soldado (como el de el ballet El Cascanueces) hasta bolas personalizadas y gorros que se movían y cantaban (podéis verlo en el vídeo de abajo).







domingo, 8 de septiembre de 2013

'¿Qué se ve desde la torre más alta de Toronto? Torontontero'

Toronto es una ciudad que merece ser conocida. De hecho, creo que es la ciudad más impactante que he visto, incluso más que Londres. Aquí todo es a lo grande: grandes edificios al lado de grandes lagos sin fin rodeados de grandes parques. Es realmente chocante como se mezcla la gran ciudad en la naturaleza.
Llegamos bastante tarde, así que pudimos ver la CN Tower denoche, con todo Toronto iluminado. Además, vimos el campo de baseball y hasta se escuchaba el partido. Donde mejor lo vimos fue en el glass floor. Fue tan mítico, tan americano... Al salir, nos cruzamos con hinchas que llevaban la equipación, ¡sólo faltaba la mano de espuma!